4 de marzo de 2009

AL OTRO LADO

No le dijo nada, el cierra sus ojos y calla
sus sentidos le confunden.
Ella estaba seria, entre libros de Bécquer
él se siente un tonto, por pensar parado frente a ella.

Lleva en su mano una flor,
su corazón se acelera porque le ama.
Quiere soñar despierto y que la realidad sea un sueño

Dejar el pavimento , volar con ella ,
donde los astros nacen en un mar de cristal.
Donde sus miradas quemen sus labios,
y que el cielo se refleje en sus ojos.

Ay amor de chocolate, que hoy eres amargo,
ya que me dejas con la ilusión de amarte.
Hoy marcho lejos de ti.
Espero un día volver y encontrarte,
entre las hojas de los recuerdos de ese libro que lees.
Y que el final sea diferente.

1 comentario:

  1. El chocolate aunque amargo bien bueno que está.
    Me recuerda una canció de Raphael que se titulaba "¿Que tal te va sin mi?" y es una historia parecida o podría tratarse de la continuación a lo que expresas en este bello poema.

    Un abrazo.

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